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ALOSNO se encuentra situado en el corazón de la comarca del Andévalo, a 43 Km. de la capital.
El municipio tiene 4.792 habitantes, repartidos entre Tharsis y Alosno.
El río que pasa es el Oraque, afluente del Odiel, y sus principales riberas son las del Agustín y la Dehesa Boyal.
En todo su término pueden encontrarse vestigios de antiguas minas (Los Guijos, El Chaparral, La Lapilla, Lagunazo, Santo Domingo y Tharsis), así como un importante yacimiento arqueológico de reciente aparición, localizado en el denominado Cabezo Juré, fechado en el tercer milenio antes de Cristo y en el que se han encontrado no sólo objetos (puntas de flecha, molinos, vasijas, telares, siderurgia, etc.), sino también la forma de vivir y relacionarse de los alosneros de hace casi cinco mil años.
MONUMENTOS
En todo el conjunto de la villa destaca, por su ubicación, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia, construida entre los años 1.785 y 1.793, de estilo renacentista. (foto arriba);Ermita del Señor de la Columna; Convento de la Congregación de Santa Ana: Conjunto urbanístico de la Calle Real; Casa Señorial en C/ Regajillo y Casa señorial en Calle Nueva.
FIESTAS Y EVENTOS:
Destacan: Luminarias de San Antonio Abad; Semana Santa; Pascua de la Lechuga; Cruces de Mayo; Romería de San Antonio de Papua; Corpus Cristo y Fiestas Patronales de San Juan Bautista, entre otras
Alosno es cuna y madre del fandango de Huelva en el decir, en el sentir y en el conservar.
GASTRONOMÍA:
En la época de invierno son típicos los platos de la matanza del cerdo: olla de coles, pestorejo asado, cachuela, chacinas, etc.
También son muy codiciados los gurumelos, que son unas ricas secas que se crían en la Sierra de Huelva.
En repostería son muy usuales los dulces fritos: gañotes, hojuelas, pestiños, cagajones de puño, buñuelos de viento, chupepillas, piñas de piñonate, engañabobos y roscos.
En la Pascua de Resurrección no pueden faltar los bollos de pringue con huevos dentro. También son típicas las tortas “follás”, hechas con manteca y chicharrones.
Por las Cruces de Mayo es imprescindible degustar las habas “enzapatás”, cocidas con poleo, así como los revoltillos con un buen trozo de pan de pecho mojado en la salsa.
En las fiestas patronales de San Juan Bautista es común de ver comer la caldereta y el gazpacho. Por la mañana pueden degustarse alfajores y tortas, regados con aguardiente, que es la bebida alosnera por excelencia.
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